Durante la exposición de los alegatos finales ante el Tribunal Oral en Lo Criminal N° 3 de San Isidro, el letrado acorraló al equipo médico imputado con una pregunta inquisitiva que desnudo las graves falencias en la atención del astro futbolístico: «¿Si no era Maradona y era cualquier ciudadano en una clínica, lo dejaban morir abandonado en un colchón como lo dejaron a él?». La contundente interpelación de la querella dejó al descubierto la presunta desidia y falta de cuidados elementales durante la internación domiciliaria en Tigre. Las derivaciones de los alegatos acercan el proceso penal a la instancia del veredicto final.
Tras argumentar que existió un plan criminal caracterizado por la "indiferencia y el abandono de persona", Burlando solicitó formalmente al tribunal penas de hasta 15 años de prisión para los principales imputados en la causa, encabezados por el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz. La querella sostuvo que la actuación del cuerpo médico configuró el delito de homicidio con dolo eventual, afirmando que los acusados conocían la gravedad del cuadro clínico de Maradona y optaron por omitir los controles indispensables para evitar el desenlace fatal. Frente al pedido de penas de la querella, las defensas de los profesionales de la salud ultimaron sus estrategias para rechazar las imputaciones. El reclamo de justicia de las hijas del Diez resonó en la sala de audiencias.
Las duras afirmaciones formuladas en el estrado del tribunal de San Isidro incrementaron la presión sobre el resto de las partes intervinientes, en un debate que expuso audios, chats y testimonios periciales reveladores sobre el deterioro físico de la víctima en sus últimos días de vida. Tanto la fiscalía como las restantes querellas alinearon sus argumentos en señalar la responsabilidad penal de los imputados en la logística asistencial montada en el barrio privado San Andrés. La contundencia de los elementos probatorios refuerza la hipótesis de un abandono sistemático. Las sesiones finales del juicio oral concentran la atención de la opinión pública nacional e internacional.
El cierre de los alegatos abre la cuenta regresiva para que los jueces del tribunal dicten la sentencia definitiva que determine la responsabilidad de cada uno de los ocho profesionales juzgados. Mientras la querella conducida por Burlando confía en obtener condenas de cumplimiento efectivo, las defensas de los acusados solicitarán la absolución amparándose en fallas multiorgánicas no previsibles. El desenlace de la causa judicial por el fallecimiento de Maradona sentará un precedente histórico en materia de praxis médica y custodia de pacientes.