Se vieron las caras en la cumbre del Hotel Emperador. Entre los diez participantes del encuentro ‘no oficial’ del peronismo, concretado con cierto sigilo hace veinte días, estuvieron el bonaerense Axel Kicillof y el pampeano Sergio Ziliotto. El lunes próximo volverán a encontrarse, esta vez en la ciudad de Santa Rosa. En una visita con agenda institucional, el gobernador de Buenos Aires llegará a La Pampa para firmar convenios en el Salón de Acuerdos de la Casa de Gobierno provincial. La visita estará atravesada por una urgencia compartida, el fenómeno climatológico ‘Super Niño’, preocupación justificada por los pronósticos de lluvias intensas para el último tramo del 2026 y los primeros meses de 2027.
La previsión de Kicillof y de Ziliotto, gobernantes de la zona centro y de la región pampeana, apunta a planificar acciones preventivas coordinadas entre ambas jurisdicciones. Es muy probable, además, que ambos insistan con una denuncia pública que ya hizo Kicillof: el miércoles pasado, el gobernador bonaerense responsabilizó a la administración de Javier Milei por la “apropiación de fondos hídricos”. Una acusación similar a la que recibió la Casa Rosada por los ingresos de recaudación derivados del impuesto a los combustibles líquidos (ICL); fondos que, al tener asignación específica, debieran ser utilizados en obras viales.
Kicillof, puntualmente, acusó al tándem Milei-Luis Caputo de redireccionar y darle otros usos a -según estimó- 293 mil millones de pesos que deberían formar parte del Fondo Hídrico de Infraestructura. Fue el miércoles, en el Salón Dorado de la gobernación, en La Plata. Desde allí, y acompañado por varios de sus ministros, Kicillof avisó que “se avecina con alta probabilidad” un fenómeno climatológico “masivo” que “en la peor de las hipótesis” afectaría “a buena parte del territorio provincial”. También del redireccionamiento de recursos del Fondo Hídrico por parte de la Casa Rosada.
“Tenemos sin ejecutar 293 mil millones de pesos de un Fondo que se lo robaron y lo colocaron en instrumentos financieros. Necesitamos que lo devuelva ya. Al menos lo que corresponde a la provincia de Buenos Aires”, exigió el mandatario bonaerense en un mensaje dirigido inequívocamente a Balcarce 50. En esa reunión, frente a un auditorio en el que había autoridades policiales y de organismos que intervienen en situaciones de crisis, Kicillof compartió algunos datos surgidos de la propia naturaleza. También la ministra de Ambiente de la PBA, Daniela Vilar, aportó algunos números.
Ambos informaron que el suelo del centro, este y el noreste de la Provincia -más de la mitad del territorio bonaerense- ya está saturado de humedad, a raíz de las precipitaciones acumuladas. Ese panorama, surgido de un monitoreo hidrometereológico del ministerio de Infraestructura, adelanta que la saturación de agua impediría absorber nuevas lluvias. Mucho más si son persistentes. Y eso es, justamente, lo que anticipan los estudios que advierten sobre el ‘Súper Niño’. Fue por todo esto que Kicillof anunció la puesta en marcha de un Plan de Gestión del Riesgo ante el Cambio Climático.
Hasta aquí el temario de gestión que, por imposición de las circunstancias, sobrevolará a la visita de Kicillof a La Pampa. Pero la llegada a Santa Rosa y su agenda compartida con Ziliotto tendrá, también, otra clave, más política; una lógica de tanteos, conversaciones bajo cuerda, posicionamientos, debates más profundos y construcciones a futuro. El propio Kicillof y su equipo más cercano suelen repetir que para las definiciones electorales habrá que esperar hasta principios de 2027 (incluso marzo).
Sus actividades, de todos modos, lo muestran en una saga de viajes a provincias que no se detiene; es una iniciativa general que está lanzada -la ‘instalación federal’ de su figura- y que va sumando contactos, invitaciones y propuestas que llegan desde distintos puntos del país.