Pablo “Bebote” Álvarez volvió a quedar tras las rejas. El histórico jefe de la barra brava de Independiente fue detenido ayer por la Policía Federal y quedó acusado de integrar una organización narcocriminal que, según la investigación judicial, traficaba drogas de diseño desde España e ingresaba cocaína desde Bolivia para luego distribuirla en el conurbano bonaerense y la Capital Federal.
La detención se produjo por orden del Juzgado Nacional en lo Penal Económico N° 2, a cargo del juez Pablo Yadarola, en el marco de una investigación que comenzó a partir de un procedimiento realizado en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Allí fueron secuestrados 12 litros de éxtasis líquido ocultos en envases de aceite que habían llegado desde Barcelona. Ese hallazgo permitió avanzar sobre una estructura que, según la pesquisa, tenía conexiones internacionales y una fuerte presencia en territorio bonaerense.
A partir de esa pista se realizaron 27 allanamientos en la provincia de Buenos Aires y Salta. Como resultado, fueron detenidas 11 personas y se secuestraron drogas, dinero en efectivo, vehículos y teléfonos celulares. El análisis de esos dispositivos permitió a los investigadores reconstruir parte de la logística, los movimientos financieros y los vínculos de la organización. Fue en ese entramado donde apareció el nombre de Bebote Álvarez.
La pesquisa sostiene que el exlíder de la hinchada de Independiente habría ocupado un lugar de relevancia dentro de la estructura. En particular, se lo vincula con una banda que tenía entre sus actividades el ingreso de cocaína desde Bolivia y el tráfico de drogas sintéticas procedentes de Europa.
Según la investigación, la cocaína llegaba desde Bolivia y era trasladada hasta distintos puntos del conurbano, donde se fraccionaba con diferentes niveles de pureza para abastecer a consumidores de distintos sectores sociales. En paralelo, las drogas de diseño eran comercializadas principalmente en fiestas electrónicas y también mediante entregas a domicilio. Para concretar esos envíos, los integrantes de la organización utilizaban motos que aparentaban pertenecer a empresas de delivery.
La causa también tiene un capítulo directamente relacionado con la estructura de la barra de Independiente. El 28 de abril, un informante había aportado a la Policía Federal información sobre la instalación de una banda narco en Monte Chingolo, con dos ciudadanos colombianos señalados como referentes y participación de integrantes de la facción disidente de la hinchada del Rojo.
El 10 de julio, la investigación derivó en la detención de tres referentes de “La Gloriosa Banda de Independiente”, enfrentada a “Los Dueños de Avellaneda”. Pablo Peralta, “El Pana”; Enzo Ledesma, “Pastel”; y Carlos Vallejos, “Cascua”, fueron señalados por manejar el narcomenudeo desde el barrio 4 de Junio. Pero la Justicia sospechó que faltaba llegar a la cúpula y siguió investigando hasta alcanzar a Bebote. En la causa también hay fotos de drogas tomadas en Bolivia, indicios sobre el ingreso de cocaína desde Chapare y un video de presuntas agresiones para cobrar deudas, en las que Álvarez habría tenido un rol intimidatorio.
Bebote había recuperado la libertad condicional en marzo, tras cinco meses preso por los incidentes frente a Independiente; ahora, la nueva y más grave acusación por narcotráfico podría devolverlo a prisión.