La conducción de la petrolera estatal YPF consolidó un agresivo cambio de paradigma operativo al enfocar la totalidad de su músculo financiero en el desarrollo de los bloques no convencionales más rentables de la cuenca neuquina. Bajo la dirección ejecutiva de Horacio Marín, la compañía de bandera nacional se encuentra ejecutando un histórico plan de inversiones de capital que asciende a los 5.800 millones de dólares, un incremento cercano al veinte por ciento respecto del ejercicio precedente.
El objetivo central de este histórico despliegue de recursos técnicos consiste en acelerar la perforación de pozos de trayectoria horizontal extendida para alcanzar una tasa de salida de 250.000 barriles diarios de crudo, apalancando el autoabastecimiento energético nacional. Este salto de productividad le permite a la compañía de mayoría estatal mejorar de forma sustancial sus ratios financieros internacionales, transformando su estructura de costos operativos.
Para viabilizar la evacuación del monumental flujo de hidrocarburos proyectado para los próximos trimestres, YPF lidera la construcción del megraproyecto de infraestructura de transporte denominado Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). Con un desembolso inicial estimado en tres mil millones de dólares, este oleoducto estratégico permitirá transportar inicialmente 190.000 barriles por día hacia las costas rionegrinas, habilitando la carga directa de buques petroleros de gran porte para el mercado internacional.
En el estratégico segmento del gas natural, la corporación estatal avanzó con paso firme en la consolidación del proyecto Argentina LNG mediante la firma de acuerdos de desarrollo conjunto de carácter vinculante con socios globales de primer orden. Alianzas estratégicas selladas con la italiana Eni y la emiratí ADNOC encaminan a la compañía hacia la decisión final de inversión para instalar buques licuefactores de gas, una obra que promete competir con el sector agropecuario.
La modernización del complejo industrial y las refinerías ubicadas en Mendoza y Buenos Aires forma parte sustancial de la estrategia de agregación de valor, adaptando los fierros de destilación al petróleo liviano característico del shale. El incremento de la capacidad de procesamiento interno asegura el abastecimiento óptimo de la red de estaciones de servicio de la marca, garantizando combustibles refinados que cumplen con los estándares de emisión ambiental más exigentes del mundo.
Al desprenderse de activos maduros convencionales de baja rentabilidad relativa en las cuencas del golfo, la gestión técnica de la petrolera nacional logró concentrar sus mejores ingenieros en las zonas de mayor productividad geológica del planeta. Gracias a este enfoque corporativo centrado en la rentabilidad y la eficiencia logística, YPF se posiciona como una corporación energética de clase global lista para liderar las exportaciones de la República Argentina durante las próximas décadas.