La preocupante vulnerabilidad que padecen diariamente los usuarios del transporte público en la periferia de la capital bonaerense sumó un nuevo y alarmante capítulo. Durante las últimas horas de la jornada de ayer, un colectivo de línea fue atacado ferozmente a pedradas mientras cumplía su recorrido habitual por la localidad de Los Hornos. El violento episodio vandálico desató escenas de dramatismo y pánico generalizado entre las personas que se encontraban a bordo, quienes debieron improvisar maniobras de resguardo sobre el piso del coche para evitar ser alcanzados por los elementos contundentes.
El grave incidente de inseguridad se desencadenó de manera imprevista en la intersección de la avenida 143 y la calle 60. Según relataron los testigos presenciales a las fuerzas policiales, el chofer de la unidad redujo la velocidad para transitar por el nodo vial cuando un grupo de jóvenes apostados en la oscuridad comenzó a arrojar proyectiles contra la estructura metálica. Los cascotes impactaron de forma directa contra los laterales del micro, destrozando por completo varios de los vidrios templados de las ventanillas y esparciendo esquirlas cortantes sobre los asientos ocupados.
El estallido de los cristales y los fuertes ruidos en los paneles de chapa provocaron que los pasajeros se llevaran un enorme susto en medio de los gritos de auxilio. Madres con niños pequeños y trabajadores que regresaban a sus hogares se arrojaron de urgencia hacia el pasillo central de la unidad, buscando blindarse de la lluvia de piedras y vidrios rotos que ingresaba al habitáculo. La rápida reacción del conductor, quien decidió acelerar la marcha de forma continua para escapar del alcance de los agresores, evitó que el ataque terminara en una tragedia mayor.
Una vez que el transporte logró posicionarse a una distancia segura fuera de la zona de peligro, el chofer detuvo la marcha para asistir a las víctimas y constatar los daños materiales. Afortunadamente, y a pesar de la extrema hostilidad de la secuencia y del shock emocional de los presentes, los médicos de las ambulancias locales confirmaron que ningún pasajero sufrió heridas de gravedad por los impactos. El personal de auxilio brindó curaciones menores por cortes superficiales provocados por el polvillo de vidrio que cubrió la vestimenta de los usuarios.
Los delegados de la empresa de transporte público radicaron la denuncia correspondiente e interpusieron un enérgico reclamo ante las autoridades de la Jefatura Departamental de La Plata. Los choferes de la región advierten que los ataques con piedras en ese cuadrante específico de Los Hornos se convirtieron en una modalidad delictiva recurrente, utilizada por bandas de menores de edad con el único objetivo de forzar la detención de las unidades para cometer robos calificados bajo la modalidad piraña.
La investigación judicial quedó bajo la órbita de las comisarías de la jurisdicción, cuyos efectivos iniciaron el análisis de las cámaras de monitoreo públicas para identificar y detener a los responsables del ataque. En tanto, las asambleas vecinales de la zona de 143 y 60 exigieron de manera urgente la colocación de postas policiales fijas y el refuerzo de las luminarias urbanas. Los frentistas sostienen que la falta de patrullaje diario cedió por completo el control de las paradas de colectivos nocturnas a los grupos vandálicos.