Por: Info360.net
El presidente Javier Milei realizó una visita oficial a Israel donde brindó un discurso en la Universidad Bar-Ilan que generó repercusiones por el contenido de sus declaraciones.
Durante su exposición, el mandatario afirmó que “con determinadas culturas no se puede convivir”, en el marco de su posicionamiento sobre el conflicto en Medio Oriente. También cuestionó conceptos como la justicia social y calificó al marxismo en términos religiosos, lo que despertó críticas en distintos sectores.
En su agenda, Milei visitó el Muro de los Lamentos, se reunió con el primer ministro Benjamin Netanyahu y con el presidente Isaac Herzog, quien le otorgó una distinción en reconocimiento a su vínculo con el país. Además, participó de actividades oficiales vinculadas a la conmemoración del Día de la Independencia de Israel.
Especialistas en política internacional y referentes académicos cuestionaron el tono del discurso. El excanciller Jorge Taiana advirtió sobre el posicionamiento argentino en el conflicto, mientras que el filósofo Ricardo Forster y el sociólogo Gabriel Puricelli señalaron problemas conceptuales en las definiciones del mandatario.
Las críticas también apuntaron a la idea de incompatibilidad cultural, que fue considerada contraria a la tradición argentina de convivencia e integración. En este contexto, el episodio abrió un debate sobre el rol del país en la política internacional y el alcance de los discursos presidenciales en escenarios globales.