Un ataque terrorista de extrema derecha deja 11 muertos en Alemania

Mundo Policiales

Un hombre asesinó a 9 personas en dos tiroteos a bares identificados con culturas orientales en las cercanías de Frankfurt, y a continuación fue encontrado muerto junto a su madre en su domicilio. Preocupa el terrorismo de ultraderecha en el país germano.

El sujeto, que fue identificado como Tobías R., de 43 años y de nacionalidad alemana, atacó de manera consecutiva a dos bares de “shisha” en diferentes sitios de la Ciudad de Hanau. El primer tiroteo se dio a las 22 horas de Alemania y fue dirigido contra la clientela de un establecimiento de comida árabe (kebab) y pipas de Narguilé -típicas de medio oriente- llamado Midnight.

A continuación se dirigió en su automóvil hacia el Arena Bar, otro local similar ubicado a 2,5 kilómetros en la Plaza Kurt Schumacher, barrio de Kesselstadt, donde nuevamente abrió fuego contra quienes se encontraban en el área de fumadores.

Según la prensa alemana, en un principio el saldo de homicidios era de 3 en el primer bar, y de 5 en el segundo. Poco después falleció una novena persona, elevándose hasta 11 los decesos una vez que se encontró al máximo sospechoso muerto junto a su madre, también a causa de disparos de armas de fuego. Además, se registraron al menos 4 personas severamente heridas.

Las primeras investigaciones arrojaron que el presunto autor de los tiroteos era un hombre de mediana edad con ideas de extrema derecha, que pocos días antes había dejado una carta y un video referentes al atentado. Tobías tenía licencia para portar armas de caza, y en su auto se encontraron municiones, pero ni la policía ni los servicios secretos lo tenían en su radar como un agente de peligro.

Las fuerzas de seguridad y de asistencia desplegaron amplios operativos para neutralizar el atentado en serie cuanto antes.
Foto: Télam.

Las autoridades del país europeo reaccionaron rápidamente al grave ataque, señalándolo como “Un auténtico escenario de horror”, como expresó la Diputada conservadora Katja Leikert. Por su parte el alcalde de Hanau del partido socialdemócrata, Claus Kaminsky, expresó que fue “una noche terrible que nos atormentará seguramente durante mucho tiempo”.

Angela Merkel, por su parte, canceló un viaje a la ciudad de Halle que tenía pautado y le ofreció sus condolencias a los familiares de las víctimas. Su portavoz oficial, Steffen Seibert, publicó en su cuenta de Twitter “En nuestros pensamientos estamos con la gente de Hanau esta mañana”, y envió un mensaje de apoyo a “las familias afectadas que lloran la pérdida”.

El ministro del Interior del Estado de Hesse, Peter Beuth, informó en las primeras horas post tiroteos que la Fiscalía General de Alemania inició las investigaciones por el delito de terrorismo y que la Policía se encontraba indagando el sitio web del culpable. Al respecto expresó que “Los primeros resultados de la evaluación apuntan a motivos xenófobos”. 

Además, agregó que no se encontraron indicios de que haya participado algún coautor y condenó el brutal ataque, manifestando que se trata de “un acto contra nuestra sociedad libre y pacífica”.

A diferencia de buena parte de los países de la región, donde la máxima alerta rige en torno a los atentados terroristas yihadistas, a la clase dirigente en Alemania también le preocupa seriamente el brote de ataques de extrema derecha con trasfondos xenófobos y racistas.

Marcha neonazi realizada en Chemnitz, Alemania, en el año 2018. Las manifestaciones de extrema derecha han ganado fuerza los últimos años.

La situación se ha radicalizado desde el asesinato del Diputado pro-inmigración Walter Lübcke, del partido de la Canciller Merkel, que tuvo lugar el 2 de junio del año pasado a manos de un neonazi identificado como Stephan E. Recientemente, el diputado alemán de origen senegalés, Karamba Diaby, fue amenazado de muerte.

El viernes pasado arrestaron a 12 miembros de un grupo ultraderechista en el marco de una investigación antiterrorista según la cual se cree que estaban planeando ataques a gran escala contra mezquitas en el país. Mientras tanto en Dresde se está juzgando a 8 neonazis hace varios meses por planificar ataques contra extranjeros y políticos.

En octubre del año pasado otro agresor intentó atacar una sinagoga en Halle, y ante el impedimento por parte de los fieles, que se encerraron, le disparó a una mujer que circulaba  por la calle y a un cliente de un restaurante de comida árabe.

La asociación Ditib -la más importante de las organizaciones de la comunidad turca musulmana en Alemania- solicitó reforzar la protección para sus fieles, que “no se sienten seguros” en el país. Los servicios de inteligencia vigilan actualmente a unas 50 personas asociadas a movimientos de extrema derecha y consideradas peligrosas para la “seguridad del Estado”.

Fuentes: AFP, EFE, CNN.

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