Las marchas anticuarentena podrían hacer más necesario aún el aislamiento

Notas de opinion

Contra lo que pregonaron, estas concentraciones podrían desencadenar numerosos brotes que requieran un aislamiento más extenso y restrictivo. El número de contagios llevaba 3 días seguidos descendiendo.

Por Ezequiel Ian Pérez.

Esta mañana el Ministerio de Salud de la Nación reportó 63 nuevos fallecidos a causa del Covid-19, e indicó que ayer se registraron 4.557 nuevos casos. Además, detallaron que por primera vez, los casos del AMBA representaban menos del 80% del total.

Si bien el conteo los fines de semana y feriados suele ser levemente menor a los días hábiles, la cifra por debajo de los 5 mil es toda una noticia. En las últimas semanas los partes epidemiológicos se habían mantenido con un promedio por encima de los 6 mil contagios diarios, con jornadas que se acercaban a los 8 mil.

No obstante, los últimos días la tendencia había sido decreciente: el sábado se informaron 6.663 nuevos casos, mientras que el domingo fueron 5.469.

El parte matutino del día.

Este lunes, mientras en diferentes puntos del país se concentraron sectores anticuarentena y otros tantos opositores con consignas bien diversas, la cifra arrojada al final del día era prometedora: 4.557 casos.

A principios de agosto, el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, se había permitido confiar en que en los días venideros ocurriría un “amesetamiento” en los contagios. Habrá que esperar a los números de esta noche para observar si la tendencia continúa reforzándose o si se trataba de unas cuantas jornadas esperanzadoras.

Una protesta que podría salir por la culata

Lo que queda claro es que las aglomeraciones de ayer en las diferentes metrópolis del país no contribuyen en nada a la contención de la pandemia. De hecho, se puede esperar tranquilamente que en unos 15 o 20 días los contagios se disparen como consecuencia directa, de acuerdo a lo que se sabe respecto a la contagiosidad del Sars-CoV-2.

Paradójicamente, las manifestaciones contra la cuarentena, aprovechadas por oportunistas para reivindicar todo tipo de barbaridades que no vienen al caso, probablemente sean uno de los factores que extiendan este mecanismo de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO).

El presidente de la Nación se encargó de aclarar en los días previos que si bien “no es la medicina más rica, es la única que conocemos”. Por ende, no cuesta mucho imaginar que, si la convocatoria masiva tiene el efecto que muchos tememos, las marchas en repudio no harán más que extender y/o endurecer las medidas.

La llamativa conmemoración al General San Martín que publicó el PRO en las horas previas a las marchas convocadas.

Un presentimiento me dice que este pronóstico era incluso compartido por los propios promotores de las manifestaciones. ¿Por qué se apurarían a despegarse de la convocatoria, si no es así?

¿Por qué los mensajes ambiguos y contradictorios del PRO y su presidenta, Patricia Bullrich? ¿Por qué la negativa rotunda del carácter partidario de la convocatoria por parte de Larreta? Durante la marcha en pedido de esclarecimiento por el caso Maldonado, de hace pocos días, el jefe de Gobierno porteño dejó muy claro que aquella movilización que no le simpatiza culmina en brutal represión.

En todo caso, más allá de causas, reivindicaciones o motivos, lo cierto es que a pesar de repudiar la cuarentena, las marchas de ayer no realizarán ningún aporte para poder ponerle fin. Más bien, permítanme sugerir, lo más probable es que contribuyan a que necesitemos una cuarentena más extensa y más restrictiva.

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