La Fiscalía brasileña denunció a Darthés por estupro agravado y podría afrontar allí el juicio

Mundo Titulares

El actor, oriundo del país vecino, se había radicado allí para evitar su captura en Argentina y eludir una extradición. Sin embargo, ahora podría ser juzgado con una pena de hasta 18 años.

Este martes 6 de abril, la Fiscalía federal de San Pablo denunció al actor brasileño-argentino, Juan Darthes, por estupro agravado, tras la denuncia de violación agravada por el vínculo radicada por Thelma Fardín en Nicaragua el 4 de diciembre de 2018.

Días después de la presentación, el hecho se hizo público en la Argentina, cuando la actriz narró, a través de un video publicado, la situación de abuso sexual sufrida. El hecho se dio en el país centroamericano, en el marco de una gira teatral del elenco de la ficción televisiva Patito Feo, cuando la joven tenía 16 años y el acusado 45.

Evidentemente asesorado legalmente, Darthes emigró rápidamente a su país de origen donde, a pesar de los pedidos de captura expedidos por Interpol, logró escabullirse del proceso judicial que le esperaba en Nicaragua, ya que Brasil no tiene convenio de extradición.

Así lo resaltó la abogada de Thelma Fardín en Nicaragua.

Sin embargo, el accionar de la Fiscalía federal del estado donde actualmente reside el actor, cuyo nombre real es Juan Pacifico Dabul, podría ponerle fin a su impunidad, según informó la periodista Luciana Peker en un artículo publicado en Infobae.

En rigor, la denuncia solicita llevarlo a juicio a partir de los artículos 213, 223 y 226 del Código Penal brasileño. Se lo acusa del delito de estupro -abuso sexual con acceso carnal mediando violencia o amenazas graves-, cuya pena puede oscilar entre los 6 y los 10 años de cárcel.

No obstante, la condena podría aumentar a un espectro de entre 8 y 12 años encerrado si la violencia genera lesiones graves. Además la fiscalía consideró un agravante la relación jerárquica y la asimetría de poder que detentaba Darthés al momento de cometer el crimen, siendo que se trataba del único adulto en un contingente de actores y actrices adolescentes en plena gira internacional.

En ese sentido, el mencionado artículo 226 del Código Penal brasileño contempla como un agravante que puede extender la pena hasta a 18 años de prisión que el perpetrador sea: un padrastro, tío, compañero, tutor, preceptor, empleador o cualquier otro título con autoridad sobre la víctima.

“Este caso es importante para que Brasil no sea visto como un paraíso de impunidad para sus ciudadanos, en un caso tan emblemático como este, de violencia sexual contra una persona de solamente 16 años cuando sucedieron los hechos”, expresaron fuentes judiciales a la periodista.

La periodista valoró la lucha del movimiento feminista por lograr justicia.

El panorama es, por un lado alentador, ya que la radicación de la denuncia por parte del Ministerio Público en un esquema de cooperación con la Argentina y Nicaragua refuerza el avance del proceso, y ni siquiera se requiere la querella particular de la víctima.

No obstante, la celeridad de la justicia en Brasil no es diferente de los tiempos que se manejan en nuestro país, y la pandemia también ha entorpecido su funcionamiento. Cabe recordar que allí la situación sanitaria es severamente más crítica que en nuestro país actualmente.

En todo caso, la fiscalía solicitó iniciar el proceso judicial en el plazo de un año, pero es necesario que el juez definido reciba la acusación y abra el juicio, ya que a partir del 16 de mayo se ingresa en un terreno complejo, ante el riesgo de prescripción del hecho, ocurrido en el año 2009 en la capital nicaragüense, Managua.

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