Guaymallén marca el camino: inaugurará otra fábrica y dará 100 empleos mientras abre mercados

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La tradicional marca de alfajores exporta el producto a Estados Unidos desde el año pasado, busca llegar a Europa e incrementará su capacidad productiva.

La situación económica de la Argentina es adversa. Ya desde la última gestión del Frente Para la Victoria los indicadores económicos comenzaron a arrojar un inequívoco diagnóstico de decrecimiento económico, tras años de expansión.

Durante el Gobierno de Cambiemos, especialmente a partir de 2018, la situación productiva y laboral se tornó crítica, y como frutilla del postre, se adquirió la deuda más grande jamás contraída por una Nación ante el FMI, sin quedar demasiado claro a dónde fue a parar gran parte de los US$ 47.000 mil millones.

A los pocos meses de asumir el Frente de Todos, una pandemia sin precedentes en el mundo tal como los conocemos llegó para hacer estragos todo tipo de expectativa de recuperación -que, de movida, ya sería lenta y laboriosa-.

En días en los que la sociedad se trenza en intensos debates en torno al precio de los alimentos en el mercado interno, que llevan a medidas extremas como el cierre de exportación de carnes, vale la pena destacar los ejemplos de lo que el país necesita para comenzar a salir adelante.

Invertir, producir, generar empleo, valor agregado y exportar. En el medio habrán mil discusiones y puntos de vista sobre políticas económicas e impositivas para facilitar este camino, pero lo cierto es que aún hay quienes en el contexto más complicado, crecen y hacen crecer a la Argentina.

Guaymallén produce alfajores desde 1944. Desde el interior de una panadería alquilada surgió la primera fábrica de producción masiva de este producto, argentino como el mate. A lo largo de los años fue ganando mercado.

En 1972, abrió una planta de 1.200 metros cuadrados en el barrio porteño de Mataderos, que inició operando con 60 empleados y produciendo 180.000 alfajores diarios. En la actualidad, tienen 220 empleados y producen 2 millones de alfajores al día.

Hugo Basilotta, el hijo de la presidenta de la firma -y heredera del fundador-, Cristina Fernández, y el vicepresidente e influencer, Néstor Hugo Basilotta, comparte la vicepresidencia con su padre.

Sus tres hermanas mayores, Julieta, Lorena, Florencia, se encuentran a cargo del área de Comercio Exterior (la primera) e integran el directorio (las dos últimas). Lo que se dice una empresa familiar.

Según precisó el menor de los hijos, en diálogo con BAE Negocios, el proyecto de la nueva fábrica surgió en el año 2015. La tardanza se debió a que “sólo en la maquinaria invertimos 3,5 millones de dólares y todo lo hicimos con inversión propia, gracias a créditos que nos daban los proveedores a pagar en dos años”.

La planta estará emplazada en Carlos Spegazzini y cuenta con 4.000 metros cuadrados. Según contó el menor de los Basilotta, se están terminando de instalar las máquinas, falta llegar una de Italia y ya iniciarían con las “pruebas fuertes”. En este proceso, arribarán a nuestro país técnicos italianos para su preparación.

La familia Fernández-Basilotta, dueños y trabajadores de Guaymallén.

Lo cierto es que la apertura cada vez está más cerca: “En dos meses, contrataremos a 100 personas y los tenemos que entrenar. Esperamos comenzar a producir en este segundo semestre, antes de fin de año”, detalló.

Según los cálculos, tras la inauguración y puesta a punto de la dinámica productiva, se producirán tres millones de alfajores al día, más los que se elaboran en la fábrica original de Mataderos.

No obstante, en medio de este proceso iniciado en 2015, el crecimiento de la compañía no orbitó sólo en nuestras coordenadas. Desde el año pasado, Guaymallén comenzó a planear exportar producto a los Estados Unidos.

Actualmente, se comercializa en al menos siete estados del país norteamericano. Con una frecuencia de dos envíos mensuales de 70 mil unidades, ya están por concretar el sexto. Sin embargo no se conforman y las fronteras comenzaron a desdibujarse en el mercado de la firma de Mataderos.

Lorena Basilotta, a cargo de Comercio Exterior, informó a BAE Negocios que ya tienen pedidos desde Italia y piensan más allá: “Estoy haciendo los papeles para entrar a la Unión Europea. Comenzamos las gestiones con Chile, me hablaron de Puerto Rico, de Israel. En principio queremos llegar a Italia, España y Chile. Tenemos un montón de propuestas, pero en esas estamos avanzadas. Me llamaron de Perú, México, Puerto Rico, entre otros”.

Mientras tanto, en nuestras latitudes, anuncian una de esas noticias que da gusto escuchar a diario: abre una planta y se emplearán argentinos.

Sin un crecimiento productivo, la ampliación de la mano de obra empleada; sin agregar valor a la materia exportable, difícilmente nuestro país encuentre las herramientas desde las cuales cambiar la realidad de millones.

Incluso en un país productor, no habrán alimentos a precios accesibles sin trabajadores debidamente remunerados. No hay política de Estado que pueda suplantar la función socioeconómica del salario y por ello la recuperación económica del país requiere que se multipliquen las experiencias exitosas como Guaymallén. Ése es el camino.

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