ANDATE ALMAGRO

Notas de opinion Politica Sociales Titulares

Por Federico Villanueva

Si algo ha dejado en evidencia el contundente resultado electoral del domingo pasado en la República Plurinacional de Bolivia, es que no hubo fraude –algo que ya había “informado” convenientemente tarde el MIT de Boston- y que sí hubo animosidad, injerencia de parte de la O.E.A. y los Estados Unidos y sus cipayos del Sur (por caso el Grupo de Lima), y por supuesto, hubo un GOLPE DE ESTADO.

Volviendo a la injerencia, de Estados Unidos no nos sorprende, la política exterior de los americanos del norte, ha sido durante casi 2 siglos, la de meter sus narices (y sus marines, y sus empresas, y sus saqueadores seriales) en todo el orbe, pero principalmente en América Latina.

La Doctrina Monroe –llamada así por el Presidente que la acuñó- data de 1823, y es desde esa época, que nuestras jóvenes naciones, han estado en mayor o menor medida, atravesadas por los intereses yanquis. Sus denodados esfuerzos por separarnos, por destruir el camino natural de la Patria Grande, por “negociar” con nuestras naciones una a una, y no como bloques, por dividirnos, por siempre mantenernos subyugados a su voluntad, cada vez duran menos. Esta Dictadura no les duró un año. Y en Bolivia, país tristemente célebre por sus cuantiosas interrupciones a la democracia. Pero no sólo en Bolivia. En ninguna parte. Hoy el pueblo chileno brama por una nueva Constitución, dejando en el olvido al dictador Pinochet y a los “chicago boys” que le hicieron sus programas económicos mientras estuvo en el poder. Decía, es el modelo lo que se agota. Son los pueblos los que se cansaron. Respecto al Derecho Internacional Público, tiene como uno de sus Principios Generales, la no intervención en asuntos de terceros Estados, es así que la O.E.A. parecía un conveniente instrumento para articular el Golpe contra Evo Morales Ayma y su partido, y el Secretario General de dicho organismo, el uruguayo Luis Almagro –diplomático de carrera y ex adherente a la izquierda frenteamplista- fue un actor fundamental en dicho “procedimiento quirúrgico” (había que remover al indio que daba mucho a los pobres y nacionalizaba los recursos naturales). Almagro se encargó de propagar –cual peste bubónica en la Europa del Siglo XIV- que había habido fraude electoral. Que Evo Morales no era reelecto por su pueblo, sino por un macabro plan urdido con el control de la Corte Electoral y con la anuencia de veedores internacionales. Almagro fue, en definitiva, el principal orquestador para el Golpe. Jeanine Áñez fue solo otro títere local usado por los patrones yanquis. Un perro de presa, que tenía los dientes afilados de la policía local y el collar con clavos del ejército traidor a su patria y a su pueblo. Y claro, muchos millones de dólares que ahora llegan por transferencias, ya no tanto en maletines, cada vez que una patria latinoamericana se vende bien barato al imperio. Los oligarcas de Santa Cruz de la Sierra, esa Bolivia “blanca”, celebraban sin disimular ni un poquito su racismo y su odio por el indígena que le había quitado parte de sus privilegios para repartirlo con el pueblo del altiplano. La expresión de la derecha más anacrónica, ha fallado, ha caído una vez más. Esta vez no duró 365 días. Va a haber durado menos que la Pandemia. Pero lo verdaderamente interesante, más allá de la alegría puntual que cualquier hijo/a de la Patria Grande pueda sentir, es saber que el modelo se agotó. Lo que ya no se tolera, es el modelo neoliberal, es el modelo que ponen como alternativa a los Gobiernos Progresistas, las derechas locales. Caducó, está perimido. El pueblo ya no lo tolera. Los pueblos ya no lo toleran. Más temprano que tarde van cayendo uno a uno esos sistemas que consagran injusticias, que tienen como consigna empobrecer a las inmensas mayorías y enriquecer cada día más, en su infinita codicia y lógica de acumulación a las oligarquías locales. Y como todo movimiento fuerte, con capacidad de cambios reales, y que se precie de tal, nació de abajo, y se movió, desde el fondo de nuestras sociedades, desde el campesinado, desde el empleado urbano que se quedó sin trabajo, desde los más desposeídos, como una fuerza arrasadora, hasta llegar bien arriba, a las élites políticas, eso que en el cono sur llamamos “dirigencia”. El Pueblo está cansado de vivir en Países ricos, y ser pobres. Algunos decían que la antipolítica vencería, y que era peligroso, porque de eso sólo venían expresiones más violentas. Permítaseme contradecirlos desde estas líneas, han empezado a haber muestras de que las soluciones son políticas, pero éstas vienen de la sociedad civil organizada, y no de los palacios, las negociaciones y los acuerdos entre cuatro paredes. Esto no quiere decir que eso no siga existiendo, pero sí, lo limita, en tanto y en cuanto, el pueblo movilizado, sabrá defender sus intereses mejor que nadie.

Hoy celebro con el pueblo boliviano, y con el pueblo chileno. Han sabido recuperar el control de sus destinos. Por eso mismo, cada minuto que siga siendo Secretario General de la O.E.A. Luis Almagro, es un insulto, a la Diplomacia, al Derecho Internacional Público, y a la democracia de nuestros pueblos. ANDATE ALMAGRO.