Por: Info360.net
Una investigación judicial sacó a la luz una trama clandestina de fiestas donde se utilizaban fármacos como Propofol y Fentanilo, presuntamente robados del Hospital Italiano. El caso ya tiene dos imputados y está vinculado a al menos dos muertes sospechosas.
Los principales acusados son Hernán Boveri y Delfina Lanusse, quienes fueron indagados y quedaron en libertad, aunque con prohibición de salir del país. Ambos negaron los cargos mientras avanza la causa.
La investigación comenzó tras la muerte del anestesista Alejandro Zalazar, hallado sin vida en su departamento. La autopsia determinó que falleció por una sobredosis de estas sustancias. Días después, se sumó el caso de Eduardo Bentancourt, cuya muerte también podría estar relacionada.
Según los investigadores, detrás del caso podría haber una red que organizaba encuentros pagos donde se realizaban “viajes controlados” mediante la administración intravenosa de sedantes. En los allanamientos se encontraron jeringas, ampollas y otros insumos médicos.
Expertos advierten que tanto el Propofol como el Fentanilo son sustancias de uso hospitalario que requieren control profesional, ya que su mala administración puede provocar depresión respiratoria, adicción e incluso la muerte.