Por: Info360.net
Decenas de organizaciones de derechos humanos, entre ellas Amnistía Internacional y Human Rights Watch, solicitaron al Consejo de Derechos Humanos de la ONU la convocatoria de una sesión especial para abordar la situación en Irán. El pedido se basa en la denuncia de una escalada represiva sin precedentes contra manifestantes, acompañada por un bloqueo prolongado de Internet que dificulta el acceso a información independiente.
Según el comunicado conjunto, el apagón digital impuesto desde el 8 de enero impide conocer el número real de víctimas, aunque algunas organizaciones estiman que las muertes ya superan las 3.400. Desde el propio gobierno iraní, el líder supremo Ali Jameneí reconoció que hubo “varios miles” de fallecidos, aunque atribuyó los disturbios a la injerencia de Estados Unidos e Israel.
Las ONG también alertaron sobre una ola de detenciones masivas: alrededor de 20.000 personas habrían sido arrestadas desde el inicio de las protestas, que comenzaron a fines de diciembre por la crisis económica y la caída del rial. Las manifestaciones, extendidas en todo el país, derivaron en episodios de violencia y ataques a edificios públicos, según la versión oficial.
De acuerdo con testimonios y material audiovisual verificado, las fuerzas de seguridad habrían utilizado munición letal y perdigones contra manifestantes desarmados, con disparos dirigidos al torso y la cabeza. Además, se denunciaron golpizas, uso excesivo de gases lacrimógenos, cañones de agua, arrestos arbitrarios —incluidos menores— y casos de desaparición forzada.
Ante este escenario, las organizaciones reclamaron a la ONU una resolución firme que exija el cese inmediato de la represión y la creación de una misión internacional independiente para investigar los hechos. El alto comisionado de derechos humanos, Volker Türk, ya expresó su “horror” por la violencia y advirtió que calificar a los manifestantes como terroristas para justificar su asesinato es inaceptable.