Por: Info360.net
La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos provocó movimientos inmediatos en los mercados internacionales, especialmente en el sector energético. Mientras las empresas petroleras norteamericanas registraron importantes subas en Wall Street, las compañías chinas del rubro sufrieron fuertes retrocesos.
En la apertura bursátil de la primera semana de enero, gigantes estadounidenses como Chevron, ConocoPhillips y ExxonMobil mostraron avances significativos, acompañados por empresas de servicios petroleros y refinerías. Los inversores reaccionaron con optimismo ante el nuevo escenario geopolítico y la posibilidad de cambios en la producción y exportación de crudo venezolano.
El panorama fue opuesto para las firmas chinas. En la Bolsa de Hong Kong, las acciones de compañías como PetroChina y Cnooc cayeron con fuerza, impulsadas por el temor a eventuales restricciones en el acceso al petróleo de Venezuela, un proveedor clave para el gigante asiático.
El crudo venezolano representa una porción relevante de las importaciones de China, en particular por sus características pesadas, compatibles con la infraestructura de refinación del país. La posible interrupción de ese vínculo comercial encendió alertas entre los inversores ante el riesgo de pérdidas operativas.
En paralelo, el gobierno estadounidense autorizó a Chevron a retomar sus operaciones en Venezuela bajo un esquema que impediría que los ingresos beneficien al gobierno de Maduro. La noticia fue recibida con cautela en los mercados del petróleo, donde el precio del Brent mostró apenas una leve suba, reflejando expectativas de mayor oferta global.