Un nuevo y audaz episodio de inseguridad sacudió a los habitantes de la capital bonaerense, sumando un capítulo de extrema vulnerabilidad en una de las zonas residenciales más tradicionales de la ciudad. En esta oportunidad, un grupo de delincuentes perpetró un golpe de características profesionales al ingresar por medio de un boquete en el techo a una propiedad ubicada en pleno corazón del Barrio Hipódromo, desvalijando por completo las habitaciones principales sin que los sistemas de monitoreo urbano lograran advertir la maniobra.
La planificación del ilícito quedó en evidencia al constatarse que los malvivientes contaban con información precisa sobre los movimientos de la vivienda, sabiendo de antemano que su dueña estaba de viaje fuera de la localidad. Los intrusos treparon por un andamio de una obra en construcción lindera y, utilizando herramientas de corte de alta potencia, abrieron un agujero en la estructura superior que les permitió descolgarse directamente hacia el interior de la finca familiar de forma sigilosa.
Una vez dentro de la propiedad, los boqueteros se tomaron el tiempo necesario para revisar minuciosamente cada rincón y seleccionar un botín de gran consideración. Según detallaron fuentes cercanas a la investigación, la banda logró alzarse con electrodomésticos de última generación, dispositivos informáticos portátiles, una importante suma de dinero en efectivo y diversas joyas familiares de alto valor afectivo, cargando todo en un vehículo utilitario que los aguardaba en las inmediaciones.
El hecho fue descubierto por un familiar de la damnificada que se acercó a realizar una recorrida de rutina por el domicilio, encontrando el inmueble revuelto y el severo daño estructural en el cielorraso. Radicada la denuncia penal correspondiente en la comisaría de la jurisdicción, los peritos de la Policía Científica y los gabinetes tácticos ya investigan el hecho contrarreloj, abocándose al relevamiento de los testimonios de los vecinos y al análisis de las cámaras de seguridad particulares para reconstruir la ruta de escape.
La repetición de estos robos calificados bajo la modalidad boquetera encendió alarmas máximas en los foros vecinales del norte platense, donde los residentes denuncian un incremento de la inteligencia criminal previa sobre las casas de familia. Ante una tasa de criminalidad urbana que no cede en el invierno y la creciente sensación de desamparo, los habitantes del barrio exigieron al Ministerio de Seguridad provincial un reforzamiento urgente de las cuadrículas de patrullaje para frenar el accionar de estas bandas organizadas.