La sífilis registra un crecimiento sostenido en Argentina y encendió las alarmas en el sistema de salud. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, en 2025 se notificaron 46.779 casos, lo que representa un aumento del 75,6% en comparación con 2022 y marca el mayor registro histórico en el país.
La enfermedad, que se transmite principalmente por relaciones sexuales sin protección, afecta en mayor medida a adolescentes y jóvenes. El 76% de los casos se concentra en personas de entre 15 y 39 años, con un pico en el grupo de 20 a 24 años. Además, las tasas más altas se registran en mujeres jóvenes, aunque la tendencia se invierte en edades mayores.
Desde el Ministerio de Salud explican que el incremento responde tanto a un aumento real de contagios como a una mejora en la detección, impulsada por la implementación de pruebas rápidas y campañas de búsqueda activa en todo el territorio.
A nivel regional, las zonas con mayores tasas son el Sur, Cuyo y el NEA, mientras que la región Centro concentra la mayor cantidad de casos. En paralelo, la sífilis también muestra una tendencia ascendente a nivel mundial, con millones de nuevos contagios cada año.
Frente a este escenario, el Gobierno nacional reforzó las políticas sanitarias con la distribución de test rápidos, el abastecimiento de penicilina y la actualización de protocolos de diagnóstico y tratamiento. El objetivo es frenar la propagación de una enfermedad prevenible que, sin tratamiento oportuno, puede generar complicaciones graves.