TÍTULO: Caen los nacimientos en Argentina y alertan por el impacto social y económico
BAJADA: En una década, la cantidad de recién nacidos se redujo casi a la mitad. Especialistas señalan cambios culturales, mayor acceso a anticonceptivos y dificultades económicas como factores clave del fenómeno.
CUERPO:
La natalidad en Argentina atraviesa una baja histórica. Entre 2014 y 2024, los nacimientos se redujeron un 47%, al pasar de cerca de 777 mil a poco más de 413 mil, mientras que la tasa de fecundidad cayó a 1,23 hijos por mujer, uno de los niveles más bajos de la región, según datos oficiales y estimaciones recientes.
Especialistas vinculan este descenso a múltiples factores. Por un lado, destacan el mayor acceso y eficacia de los métodos anticonceptivos, en especial los de larga duración, lo que contribuyó a una fuerte reducción de los embarazos adolescentes. Desde CIPPEC subrayan que este proceso representa avances en derechos y salud pública, al permitir decisiones reproductivas más planificadas.
A la par, inciden transformaciones económicas y sociales más amplias, como el aumento de la participación femenina en la educación y el trabajo, junto con la postergación de la maternidad y la paternidad. En un contexto de inestabilidad laboral, dificultades para acceder a la vivienda y sistemas de cuidado insuficientes, formar una familia se vuelve una decisión cada vez más compleja.
El fenómeno también impacta en la estructura poblacional. La baja de nacimientos se combina con un aumento en la expectativa de vida, lo que acelera el envejecimiento demográfico. Este escenario plantea desafíos para el sistema previsional, el mercado laboral y el financiamiento de la salud, al modificarse la relación entre población activa y dependiente.
De cara al futuro, los especialistas advierten sobre la necesidad de políticas integrales que acompañen a quienes desean tener hijos, fortalezcan los sistemas de cuidado y promuevan mayor inclusión laboral, especialmente de las mujeres. La discusión, sostienen, no es solo demográfica, sino también social y económica: cómo sostener la solidaridad entre generaciones en un país con menos nacimientos y una población cada vez más envejecida.