La empresa Fate comunicó el cierre total de su fábrica ubicada en Virreyes, partido de San Fernando, y el despido de los 920 trabajadores que se desempeñaban en la planta. La firma, controlada por la familia Madanes Quintanilla, informó que el proceso se realizará de manera ordenada, con el pago de indemnizaciones y la cancelación de deudas comerciales y financieras.
La planta contaba con una capacidad productiva superior a los cinco millones de neumáticos anuales y funcionó durante más de ocho décadas como uno de los principales establecimientos del rubro en el país. Fundada en 1940, la compañía fue pionera en la fabricación de cubiertas radiales y llegó a exportar a distintos mercados de América y Europa, consolidándose como una referencia de la industria nacional.
Desde la conducción de la empresa señalaron que los cambios en las condiciones del mercado obligaron a redefinir su estrategia. El aumento de las importaciones, especialmente desde países asiáticos, y la caída de los precios internos redujeron los márgenes de rentabilidad de la producción local. En los últimos dos años, el sector acumuló una fuerte contracción del empleo y una menor utilización de la capacidad instalada.
El cierre de la planta se suma a un proceso previo de achique. En 2024 la firma había concretado despidos y advertido sobre la pérdida de competitividad exportadora, vinculada a costos laborales, presión impositiva y dificultades logísticas. A este panorama se agregaron los conflictos sindicales que atravesó la actividad en los últimos años, con paros prolongados impulsados por el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino.
La decisión de Fate se inscribe en un contexto más amplio de retroceso industrial. Entidades empresarias como la Unión Industrial Argentina advirtieron recientemente sobre la pérdida de decenas de miles de puestos de trabajo fabriles y reclamaron medidas para mejorar la competitividad. Mientras tanto, el destino del predio de San Fernando aún no fue definido y el sector observa con preocupación la continuidad de cierres en ramas tradicionales de la producción.