La protesta de integrantes de la Policía de Santa Fe y del Servicio Penitenciario se intensificó en las últimas horas con un “sirenazo” y cortes de tránsito tanto en la capital provincial como en la ciudad de Rosario. Los manifestantes, entre personal activo y retirado, exigen un incremento salarial y mejores condiciones de trabajo.
En la ciudad de Santa Fe, los efectivos se concentraron en inmediaciones de la Casa de Gobierno, donde incluso dos patrulleros quedaron estacionados en las calles cercanas a la sede del Poder Ejecutivo. En paralelo, en Rosario se registraron interrupciones al tránsito y quema de cubiertas frente a la Jefatura de la Unidad Regional II, lo que obligó a desviar la circulación en varios sectores.
Según se informó, el representante legal de los policías autoconvocados mantuvo contactos con funcionarios provinciales y se espera que en las próximas horas sea recibido formalmente por autoridades del Gobierno santafesino. Mientras tanto, el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, sostuvo reuniones con el gobernador Maximiliano Pullaro para evaluar la situación.
Durante la madrugada, algunos agentes que se encontraban patrullando se sumaron a las manifestaciones frente a la Jefatura rosarina. La tensión aumentó cuando efectivos en actividad recibieron la orden de intervenir para despejar la zona, lo que derivó en un nuevo “sirenazo” de móviles policiales y motocicletas.
Desde el Ejecutivo provincial advirtieron que al menos una veintena de uniformados pasarán a situación de disponibilidad, con retiro de armas y chalecos antibala. No obstante, las autoridades aseguraron que continúan trabajando en una respuesta al reclamo salarial, en un contexto de creciente malestar dentro de la fuerza de seguridad.